Acoso, Psicoterrorismo, Control Mental y Otros Temas de Actualidad

¡Basta de silencios! ¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!

ESTE FORO ES LIBRE!! Si no deseas registrarte puedes participar como INVITADO

Estadísticas

Nuestros miembros han publicado un total de 138 mensajes en 74 argumentos.

Tenemos 15 miembros registrados.

El último usuario registrado es Victor89.

Septiembre 2017

LunMarMiérJueVieSábDom
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 

Calendario Calendario

¿Quién está en línea?

En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno


[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 45 el Lun Sep 04, 2017 9:43 am.

Sondeo

¿Puede la seguridad servir de pretexto para un recorte de las libertades?
0% 0% [ 0 ]
33% 33% [ 3 ]
22% 22% [ 2 ]
33% 33% [ 3 ]
11% 11% [ 1 ]

Votos Totales : 9

Palabras claves

Like/Tweet/+1

Flujo RSS


Yahoo! 
MSN 
AOL 
Netvibes 
Bloglines 

El Acoso organizado en España

Comparte
avatar
Admin
Admin
Admin

Mensajes : 29
Puntos : 77
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 03/03/2015
Edad : 47
Localización : Barcelona España

El Acoso organizado en España

Mensaje por Admin el Jue Mar 05, 2015 11:21 pm

Invito a todas las víctimas de acoso organizado, psicoterrorismo o control mental que participen en este foro y compartan sus experiencias, opiniones, etc ...


Última edición por Admin el Mar Abr 21, 2015 11:02 am, editado 3 veces
avatar
anonimous558
Admin
Admin

Mensajes : 8
Puntos : 24
Reputación : 0
Fecha de inscripción : 04/03/2015
Edad : 47
Localización : Barcelona

Acoso Organizado "La tortura silenciosa"

Mensaje por anonimous558 el Sáb Mar 14, 2015 11:17 am

Quisiera hablar de la Tortura pues el acoso organizado en definitiva no es otra cosa más que una TORTURA CRUEL E INHUMANA:

   La tortura es una violación seria a los derechos humanos y está estrictamente prohibida por las leyes internacionales. Puesto que el uso de la tortura ataca el mismo centro de las libertades civiles y políticas, fue uno de los primeros temas tratados por las Naciones Unidas (ONU), en su desarrollo de estándares de derechos humanos. Una de sus primeras medidas fue el abolir el castigo corporal en los territorios coloniales en 1949. Las leyes internacionales prohíben la tortura y otros tratos inhumanos y degradantes, que son inaceptables bajo cualquier circunstancia.

   A pesar de estar fuera de la ley, la tortura sigue practicándose en la mayoría de los países del mundo. Un informe de Amnistía Internacional de 2001, subrayó el uso de la tortura por 140 Estados entre 1997 y 2001, y encontró que cada año miles de perpetradores pegan, violan y electrocutan a otros seres humanos.

   ¿Qué es la tortura?
   En la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes la tortura se define como:

“Cualquier acto por el cual se inflinge intencionadamente un daño severo, tanto físico como mental sobre una persona, con el propósito de obtener de él/ella o de una tercera persona información o una confesión, castigarlo por un acto que él/ella o una tercera persona ha cometido o es sospechoso de haber cometido, o intimidar o coaccionar a esa persona o a una tercera persona, o por cualquier razón basado en discriminación de cualquier tipo, cuando dicho dolor o sufrimiento sea inflingido por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya o con su consentimiento o aquiescencia” (artículo 1).

   Las definiciones de tortura varían ligeramente entre diferentes tratados internacionales pero generalmente cubren cualquier acto que:
   – causa dolor o sufrimiento severo
   – se inflinge intencionadamente sobre una persona
   – se realiza para obtener información o una confesión, castigar un acto que él/ella o una tercera persona ha cometido o es sospechoso de haber cometido,         para intimidar o coaccionar a esa persona o a una tercera persona , o por cualquier razón está basado en discriminación de cualquier tipo; y
   – se realiza instigado por, o con el consentimiento o aquiescencia de un funcionario público u otra persona actuando en el ejercicio de funciones públicas.

   El término tortura incluye una variedad de métodos, incluyendo palizas severas, shock eléctrico, abuso sexual y violación, confinamiento solitario prolongado, trabajos duros, casi-ahogamientos, casi-sofocación, mutilación, y colgamientos por periodos prolongados.

   Aunque no hay una lista exhaustiva de acciones prohibidas, la legislación internacional ha dejado claro que la tortura es “un trato cruel, inhumano o degradante”. Además de los tipos de daño y sufrimiento severos mencionados anteriormente, la tortura también incluye el ser obligado a estar de pie con los brazos y piernas abiertos contra una pared durante horas; estar sometido a una luz intensa o con los ojos vendados; estar sometido a ruido fuerte continuo; estar privado de sueño, comida o bebida; ser sometido a estar continuamente de pie o en cuclillas, o sacudido violentamente.

   Además, la tortura no se limita a acciones que causan daño o heridas físicas. Incluye también acciones que causan sufrimiento mental, tales como amenazas contra la familia o los seres queridos.

   Y, en lo que concierne a los experimentos científicos en humanos llevados a cabo por los gobiernos sin el consentimiento informado de las víctimas, la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de la ONU no contiene esta disposición, aunque la prohibición anterior de la tortura en el artículo 7 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos estipula que “nadie debe ser sometido, sin su libre consentimiento, a experimentación médica o científica”. Los experimentos en humanos llevados a cabo por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial pertenecen a esta categoría.

   Si la definición de tortura incluye castigo corporal judicial (por ejemplo, amputación, marcas con hierro candente y varias formas de azotes, incluyendo latigazos y golpes con palos) o la pena de muerte, es un tema discutido. El artículo 1 de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de la ONU, a menudo mencionada como Convención de la ONU Contra la Tortura, excluye “daño o sufrimiento causado solamente por, de modo inherente a, o incidental a sanciones legales”. Algunos Estados han usado esta disposición para discutir qué castigos penales legalmente autorizados, que resultan en daño físico, no constituyen tortura. Además, demandan que esta formulación, por su misma existencia, legitimiza el uso de la pena de muerte o el castigo corporal. Los oponentes no están de acuerdo, diciendo que estas disposiciones lo son sin perjuicio de otros tratados internacionales que salvaguardan el derecho a la vida y la seguridad de la persona. De hecho, en algunos casos, las instituciones internacionales y regionales han encontrado que ciertas formas de castigo corporal son equivalentes a la tortura u otros tratos inhumanos o degradantes.

   Derechos en juego

   La legislación internacional y regional sobre derechos humanos protege una serie de derechos clave en relación con la tortura y los tratos inhumanos o degradantes. Éstos incluyen:

   (a) El derecho a ser protegido contra la tortura

   La responsabilidad del Estado por torturas cometidas por funcionarios estatales (por ejemplo agentes de policía, soldados, guardianes de prisiones, etc) está clara bajo las leyes internacionales. Algunos discuten que el Estado es también responsable por torturas llevadas a cabo por personas privadas (actores no estatales) en forma de ataques racistas o violencia doméstica, por ejemplo, si el Estado no hace lo suficiente para prevenir tales abusos.

   Se require que cada Estado tome medidas legislativas, admininistrativas, judiciales o de cualquier otra índole que sean eficaces para prevenir actos de tortura en su territorio. Los actos de tortura tienen que ser considerados ofensas bajo las leyes penales. No está justificado el uso de la tortura en situaciones de excepción, por ejemplo durante un estado de guerra, inestabilidad política interna, u otra emergencia pública. Obedecer una orden de autoridades superiores tampoco justifica la tortura (Convención contra la Tortura de la ONU, artículos 2 y 4).

   (b) Deber de perseguir a los torturadores

   Todos los gobiernos tienen la responsabilidad de procesar a los infractores bajo el sistema de penal procesal internacional que se aplica a la tortura. El principio de jurisdicción universal obliga a todos los países, en los que se encuentre a los presuntos infractores, a extraditar a los torturadores para ser procesados más directamente por el gobierno afectado (por ejemplo, el país donde se cometieron las ofensas, o el país del que sean nacionales las víctimas o los torturadores) o bien a iniciar el proceso ellos mismos (ver la Convención contra la Tortura de la ONU, artículos 5,6 Cool.

   Desgraciadamente, son raros los procesos por tortura que tengan éxito. En algunos casos, esto se debe a la falta de voluntad política y a la ausencia de escrutinio por parte de los medios de comunicación y del público. Se ha criticado a los gobiernos por subordinar la obligación de procesar a intereses políticos.

   Más aún, a menudo hay obstáculos legales:
   – Jurisdicción universal real y ejecución pueden ser problemáticos puesto que los países incorporan la legislación internacional a la legislación nacional de modos diferentes, lo que resulta en distintas definiciones y penas. (La tortura puede no ser un crimen específico en una ley nacional o puede estar definida de modo muy restrictivo).
   – Otra leyes pueden facilitar el que se cometa tortura, tales como la detención incomunicada (detención sin acceso a abogados, médicos, familiares o amigos) o leyes que permiten arrancar confesiones bajo tortura, que se usan como evidencia ante los tribunales para conseguir condenas.
   – Leyes de amnistía nacionales pueden proteger a los torturadores.
   – Puede ser difícil encontrar evidencia. Los torturadores pueden esconder su identidad o escoger métodos que dejan pocas marcas físicas. Se puede alterar o destruir evidencia. Se pueden archivar informes falsos. Puede haber un código de silencio que impida que la gente hable en contra de sus colegas. O se puede intimidar y amenazar a los testigos con represalias físicas o legales.
   – Los sistemas de investigación, procesamiento y condena pueden ser imperfectos, ineficaces o corruptos.

   (c) Derecho de una persona a no ser expulsada, devuelta o extraditada a otro Estado donde pueda estar en peligro

   “Ningún Estado Parte procederá a la expulsión, devolución (refouler) o extradición de una persona a otro Estado cuando haya razones fundadas para creer que estaría en peligro de ser sometida a tortura”.

   Este artículo crea el derecho incondicional de una persona a no ser expulsada, devuelta o extraditada a otro país donde es probable que vaya a ser torturada. La devolución está prohibida en cualquier circunstancia, de modo incondicional, en tanto haya razones fundadas para creer que existe el peligro de tortura. Esto se determinaría teniendo en cuenta todas las consideraciones relevantes incluyendo si hay un “patrón consistente de violaciones claras, flagrantes o masivas a los derechos humanos”.

   Esto crea una disposición con más fuerza contra la devolución (refoulement) que otros instrumentos, por ejemplo, la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, donde la prevención de la devolución está condicionada al establecimiento de la persecución basada en la raza, la religión, la nacionalidad, la opinión política, o el pertenecer a un determinado grupo social. Actividades previas, por ejemplo, la participación en actividades criminales pueden ser un factor para la descalificación bajo la Convención de los Refugiados, pero no es una razón para la exclusión bajo la Convención contra la Tortura.

   (d) Derecho de las víctimas a obtener reparación, compensación justa, incluyendo rehabilitación y el derecho de las víctimas a presentar una queja, a que sea imparcialmente investigada, y a ser protegida contra represalias por presentar la queja.

   Hay cinco tipos de reparación: compensación económica, tratamiento médico y rehabilitación, restitución (buscando el restablecer a la víctima a su situación previa), garantía de que no se repetirá la tortura y formas de satisfacción tales como restablecimiento de la dignidad y la reputación, y reconocimiento público del daño sufrido (ver la Convención contra la Tortura de la ONU, artículos 13, 14).

   Agencias de asistencia claves

   Fondo Voluntario de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Tortura

El Fondo Voluntario de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Tortura proporciona ayuda humanitaria, legal y económica a las víctimas de la tortura y a sus familias. El fondo depende completamente de contribuciones voluntarias y es administrado por el Secretario General de la ONU con la asistencia de un Consejo de Administración, compuesto de un presidente y cuatro miembros con amplia experiencia en el área de derechos humanos. La mayor parte de los fondos se usan en financiación y rehabilitación, y el resto para proyectos de formación para médicos especialistas.

Muchas otras organizaciones internacionales y nacionales participan en la lucha contra la tortura y proporcionan asistencia a las víctimas.

    Fecha y hora actual: Mar Sep 26, 2017 12:59 pm